Entradas de Noviembre 2008
El mundo en tus manos
30 Noviembre, 2008 · Dejar un comentario
Categorías: Informática e Internet
Etiquetado: Google Earth, iPod Touch
Despierta con el bar de Moe
30 Noviembre, 2008 · Dejar un comentario
Si para ti el hecho de madrugar es una auténtico suplicio quizás este depertador pueda hacer que tus amaneceres sean algo más llevaderos.
El reloj recrea el bar de Moe, segunda hogar para Hommer y la verdad es que no le falta ningún detalle, botellas, posavasos, y por supuesto dos de los mejores parroquianos, Barney y el Hombre Duffman. El depertador tiene doce frases, tres para cada personaje, que sonarán cuando llegue la hora de levantarte.
Visto en Gizmodo.
Categorías: Gadgets
Etiquetado: Despertador, Reloj, The Simpson
El misterio de la cripta embrujada
30 Noviembre, 2008 · 1 comentario
Segunda novela escrita por Eduardo Mendoza hace ya casi 30 años en la que aparecen algunos de los personajes de su primer y que aquí toman todo el protagonismo de la historia. Del personaje principal no sabemos el nombre, ni al principio ni al final, pero esto no es óbice para congraciarnos con él y disfrutar con las disparatas cuitas a las que tiene que hacer frente para resolver el misterio que rodea a las desapariciones de unas niñas en un colegio de monjas de Barcelona.
El problema principal es que el investigador asignado a este caso es cliente de un frenopático, tiene una hermana trabajadora del sexo, por decirlo de alguna manera y sus relaciones con las fuerzas de orden público no pasan por su mejor momento.
Sus pesquisas nos llevarán de un lado a otro de Barcelona y conoceremos a gente del más variado pelaje, desde niñas bien a moradores de los bajos fondos pasando por policias, monjas y dentistas.
Las enigmáticas desapariciones de niñas del Colegio de las Madres Lazaristas de San Gervasio son el inicio de la aventura indagatoria que tiene como protagonista a un interno de un manicomio, quien, obligado a convertirse en investigador, se verá envuelto en toda clase de percances de los que logrará salir descubriendo una intrincada farsa de gente pudiente.
Es una novela corta, de no más de 190 páginas pero que al ser tan amena se lee de un tirón y sin esfuerzo. Recomendada para esos trayectos del trabajo a casa y de casa al trabajo.
Categorías: Libros
Etiquetado: Eduardo Mendoza
iPod virtual
30 Noviembre, 2008 · Dejar un comentario
Categorías: Cajón desastre
Etiquetado: 3D, 3D Modeling, Arte 3D, iPod
Anuncio anti-piratería. IT Crowd
29 Noviembre, 2008 · Dejar un comentario
A este paso no dudo que en breve veamos cómo las fuerzas de seguridad fusilan a la gente por el simple hecho de bajarse los subtítulos.
Categorías: ¡Vídeos Vídeos!
Etiquetado: Anti-piratería, IT Crowd
Sony Ericsson W595
28 Noviembre, 2008 · 1 comentario
Después de más de dos años con el mismo móvil ayer cambié de modelo y adquirí el W595 con teclado slider y un peso de 104 gramos de Sony Ericsson.
La parte de almacenamiento viene resuelta gracias a los 40 MB de memoria interna y a la tarjeta de 2 GB que viene incluida en el terminal.
En cuanto al apartado multimedia decir que tienen con una cámara de 3.2 MP que además de fotos permite grabar vídeo, aparte del Walkman de Sony incorpora un sintonizador de radio, reproducción de vídeo en la pantalla de 240×320 pixels, etc, reproductor MP3, etc.
Una de las cosas que mas me ha llamado la atención es que la cámara de fotos incorpora un modo Panorama que te permite construir vistas panorámicas mediante tres fotos.
Categorías: Gadgets
Etiquetado: Móvil, Sony Ericksson W595, W595, Walkman
Las Maniobras (II). The evacuation zone
28 Noviembre, 2008 · 2 comentarios
Tras la primera noche pasada al amparo de los chamizos de tela suministrados por el Ejército de Tierra despertamos con el trino de los pajarillos y la aterciopelada voz del brigada que nos exhortaba a mover nuestras posaderas so pena de recibir una patada en la zona genital.
La verdad es que cuando salí de la tienda y mire a mi alrededor lo primero que pensé fue que más parecíamos un campamento de circo que un batallón del ejercito. Mi compañero de tienda me sacó de mi ensoñación haciéndome saber que tenía más hambre que los pavos de Manolo.
Ni cortos ni perezosos acudimos a recoger la ración K correspondiente al desayuno, en este caso mucho más sabrosa que le cena. La ingesta de los alimentos transcurrió sin percances gracias en gran parte a que el astro rey brillaba con plenitud por los que no hubo equivocaciones al calentar ningún alimento.
Mientras reposábamos el desayuno llegó un camión militar que arrastraba un aljibe que dejaron en mitad del campamento sin decir palabra. De igual forma que vinieron se marcharon, así que nos quedamos sin saber que hacía aquel pedazo de tanque en mitad de la zona de acampada.
Algunos soldados curiosos se aceraron a husmear y pronto descubrieron que el contenido del aljibe no era otro que agua. Al enterarse de ello gran parte de la tropa se acercó a saciar la sed que el tubo de leche condensada había provocado en no pocos de nosotros.
Maroto y yo nos quedamos al margen ya que no nos fiábamos demasiado de que fuera agua potable, y eso que Abel llegó a nuestro lado limpiándose la boca con la manga al tiempo que nos informaba de los fresquita que estaba.
Cuando un número no inferior a cien soldados se habían llenado el buche con el líquido elemento llegó el capitán y al grito de:
Apartarse, apartarse todos que no es potable
consiguió un efecto parecido al de Moisés al separar las aguas del Mar Rojo. Se produjo un silencio sepulcral que no supimos interpretar en toda su envergadura ya que aquel hecho supuso el principio de todos nuestros males. Un enemigo acababa de instalarse entre nosotros; la diarrea.
Los primeros indicios los tuvimos a las tres horas tras el desayuno, cuando pequeñas manadas de soldados acudían a la zona de evacuación con una celeridad nunca vista por mí.
Y aquí es donde empieza lo realmente peliagudo para los enfermos de diarrea primero y para el resto de nosotros después. Ir a hacer tus necesidades era totalmente surrealistas en cuanto a la impedimenta necesaria para poder llevar a cabo dicho menester se refiere, a saber:
- El zapa-pico
- La zapa-pala
- El fusil de asalto
- Rollo de papel higiénico (opcional pero muy recomendable)
Seguramente el lector más avispado se habrá percatada de un factor determinante, había que portar cuatro objetos y el ser humano (los que yo conozco) sólo tenemos dos brazos. La forma de resolver este problema era la siguiente.
El soldado se colgaba el fusil a la espalda con la bocacha (por donde salen las balas) mirando hacia el cielo, en una mano se cogía el pico y en la otra la pala. ¿y el rollo de papel? Muy fácil, se colocaba el tubo de papel en la bocacha. Se adjunta diagrama con la distribución de la impedimenta.
Evidentemente esto era poco operativo, y si añadimos el estado lamentable en el que los afectados por la diarrea habían dejado la zona de evacuación, se comprende que la decisión que tomamos los hombres del batallón de usar la colina como váter era la mejor de todas.
Recurdo que una de las veces en las que hice uso de la colina supuso para mí un trauma. Estaba yo ensimismado en mis pensamientos cuando escuché una especie de gruñido a unos 10 o 15 metros. Al mirar en dirección al origen del sonido veo a un tío en cuclillas con los pantalones por los tobillos, agarrado a un árbol como si quisiera arrancarlo de raiz. Cada poco segundos se le congestionaba la cara y emitía el gruñido de marras. La agilidad mental que me caracteriza me permitió inferir que debía ir estreñido y que intentaba hacer fuerza a riesgo de desgarrarse el esfínter, o como se dice vulgarmente, de romperse el culo.
Fue a mitad de un gruñido cuando sucedió lo inevitable; nuestras miradas se cruzaron. Ese ha sido uno los momentos mas tensos de mi vida. Dos tíos haciendo caca y que no saben que decirse. Huelga decir que el otro dejó de emitir sonidos de ipso facto, además de dejar de abrazar al árbol.
Pasado ese momento de zozobra regresé a la zona donde se encontraban mis amigos y aprovechando un momento de descanso que teníamos nos sentamos en corrilo a charlar de temas de interes general como por ejemplo; si durante los ejercicos con fuego real le pegamos un tiro al alférez ¿es delito?. ¿Alguien a visto el fusil de Maroto?. Si Requena se ha ido a la colina y este es su papel higiénico.. ¿con qué se va a limpiar el ojete?. Trivialidades.
Y ahora un consejo a todos los campistas noveles: el papel higiénico hay que enterrarlo después de usarlo. Más que nada para que no os pase como a nosotros una tarde que se levantó un fuerte vendaval, y gracias al empuje de Eolo comenzaron a sobrevolar el campamento trozos de papel higiénico, evidentemente usados . Había que ver a 800 personas cobijándose en las tiendas mientras el brigada se paseaba entre las tiendas mientras nos gritaba:
Asomarsus lechones, Asomarse todos. Sos voy a meter un paquete que sos váis a enterar.
Al día siguiente comenzamos el ejercicio de tiro, pero eso ya lo cuento en otra anotación.
Anotaciones relacionadas:
Categorías: Cajón desastre
Etiquetado: Mili, Servicio militar
Tragedia integrada
27 Noviembre, 2008 · Dejar un comentario
Hay gente que con maña y mucha inventiva es capaz de hacer cosas como la de la foto. Son los Sparebots, criaturas construidas a base de componentes eléctrico cuyos padres tiene esta galería en Flickr con sus aventuras.
Visto en Microsiervos.
Categorías: Mondo Bizarro
Etiquetado: Sparebots
Regalos navideños para geeks
27 Noviembre, 2008 · Dejar un comentario
Llega la época navideña y con ellos la eterna pregunta que todos nos hacemos, qué le pediré a los Reyes Magos o a Papá Noel este año en mi carta.
Nuevamente la revista Wired viene con la intención de echarnos una mano y nos presenta una galería con ocho posibles regalos que harán las delicias de los más geeks de la casa.
Visto en Wired.
Categorías: Cajón desastre
Etiquetado: Geeks, Navidad, Regalos
La crisis en 7 minutos
26 Noviembre, 2008 · 1 comentario
Si te confiesas neófito en cuanto a temas económicos se refiere este vídeo te ayudará a entender por qué estamos en crisis.
Visto vía mi madre por correo.
Categorías: ¡Vídeos Vídeos!
Etiquetado: Crisis, Leopoldo Abadía



